LAS CALLES DEL HAMBRE

Publicado en por Miguel Prado

Con una noche despejada y un clima agradable, de esas que invitan a disfrutar de una manera amplia nos conduce por una ruta infalible por las ventas de comidas chatarras, en las calles y avenidas de La Victoria.

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Y en búsqueda de bebidas que al sorber lentamente nos sorprende con su efervescente sabor nos atrapa un despierto sector donde unos comensales alegres y comerciantes amables, además de los alebrestados interpretan canciones del top ten latino o gringo de la misma manera. Allí, con el fondo musical que dejan escapar los automóviles empleados en ferias de tunning adicionalmente, donde se escuchan canciones de Lady Gaga, reggaeton y la salsa matiné o la tradicional por igual, aquella variedad donde la protesta y las habilidades de jíbaros eran resaltadas, derivada del llamado jazz latino y otros ritmos por estilo, no sólo coincidimos conocidos o antiguos compañeros de la secundaria o la universidad, también militantes de distintas manifestaciones políticas, igual recordamos que en otras épocas la solidaridad y la amistad nos unía más que en estos últimos catorce años.

 

Aquí en estos sitios públicos de ventas de comidas ligeras y pesadas llegan personas de todas las edades, igual encontramos deportistas como intelectuales, que vienen a disfrutar de algunos aliementos que se ofertan. Para sorpresa de todos se ofrecen manjares árabes, platos mestizos y hasta elaboraciones especiales con la popular arepa, sin distinciones los nutricionistas quedarían espantados con las bombas alimenticias que se expenden hasta altas horas de la madrugada.

 

En la calle del hambre 2, la oferta es muy especial, es diversa como nuestra manera de pensar, y aunque tiene platos internacionales, en cada uno de ellos se puede sentir el toque especial, con la magia del cocinero venezolano. Allí igual se puede conseguir un tradicional perro caliente con todos sus adornos, el shawarma con el toque criollo, la hamburguesa de diferente tamaño, un tamal exquisito divorciado de ají picante o una cachapa de baterías adicionales con elementos adecuados exigidos por el visitante.

 

La calle del hambre 2, la segunda de la ciudad de la juventud, nació después que algunas personas, desempleados o no, hombres y mujeres llenos de aventuras, decidieron ofrecer algunas variantes gastronómicas a la gente de la ciudad, a pesar de lo afinazado que estaba la calle del hambre 1, sin embargo, la segunda versión encontró un panorama apropiado para consolidar un espacio recreativo, razón por la cual muchas personas decidieron perbnoctar allí, junto a su pareja, familiares y amigos, para sentarse como cosa novedosa y disfrutar de una charla amena.

 

Hoy en día la ciudad goza de muchos establecimientos y tarantines, donde además de ofrecer comidas exóticas, también se puede disfrutar de los llamados pinchos, patacones, guarapos y pare de contar, claro está, acompañado de la música o de las producciones audiovisuales que se ve en los televisores que colocan a un lado de los quioscos.

 

Después de la caída del dios sol llega un grupo de propietarios, mesoneros, cocineros y cocineras, personas que limpian y asean el lugar, quienes no sólo comienzan a quitar desechos que trae el viento, abrir las puertas y ventanas de los establecimientos, sino que también con su pasión amistosa por delante, comienzan la ceremonia para recibir a esa clientela ansiosa de una comida agradable y sabrosa.

 

Después del ocaso llegan los primeros clientes, para tomar asiento, apoderarse de una mesa, seleccionar el local de su preferencia. Las gaseosas, merengandas, jugos naturales, desfilan por los locales, de cuando en vez se puede apreciar alguna cerveza. Entre los consumuidores se puede encontrar alguno que hace destrezas con las salsas, que no es otro ejercicio que la mezcla de colores y sabores a su real gana.

 

La comida chatarra en la calle del hambre 2 encuentra un gran panorama, yo particularmente recomiendo todos los locales sin necesidad de hacer colas, puede seleccionar sin ninguna obligación.

 

En la calle del hambre 2, se encuentran muchas cosas sabrosas, dicen las mujeres y hombres, quienes atienden con amistad y respeto a los comensales, sino que también a esa comunidad, ofrecen platos criollos como extranjeros a precios populares y asequibles.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     

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Etiquetado en Ejercicios literarios

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