El Ateneo de Carora

Publicado en por Miguel Prado

Se celebró un aniversario más del Ateneo de Carora "Guillermo Morón", inugurado sobre los espacios baldíos de la familia Querales Álvarez. Ubicado en una calle muy transitada, plantas, esculturas y animales silvestres forman parte de un patrimonio que va más allá de aquellas cuatro paredes donde han acudido premios nacionales del campo de la liteartura, el arte, la historia y el periodismo. Sin embargo, se extraña la presencia de una figura muy amable y brillante cronista de la ciudad estancada en las redes del tiempo: doña Hilda.

Al referirse a la importancia del ateneo administrado por Juandemaro Querales y protegido por Óscar, doña Hilda, decía en su lenguaje coloquial que "la historia de la institución había nacido con la participación de una idea loca que le brindó su hijo letrado, se orgullecía de recibir a insignes visitantes entre los que se contaba un llanero parlante que sería presidente de nuestro país". Acaso de sus confesiones que aún recuerdo, la que me suenan como un tesoro muy  preciado, es la de la saga familiar que le hizo invertir innumerables horas almacenadas en la memoria con mucha claridad y valor para expresar una novela digna de redactar por su valor.


Doña Hilda y el ateneo van de la mano y en el mismo curso, la alegría de servir al prójimo se hace notar en su labor de receptora de una comunidad que a diario consultaba la biblioteca, participaba en los talleres dictados por excelentes facilitadores entre los que se encuentran miembros de la dinastía Colombo y compartían la charla por las tardes solariegas. Cuando en forma particular hablaba con ella me entretenía en un viaje que nos alejaba de esa maraña enrarecida en un plano agreste que nos acercaba a la violencia de Chávez, un especie de imaginario que me llevaba a internarme en el universo de la imaginación. Es bueno recordar que el ateneo no recibió en momento alguno apoyo del gobierno ni de la empresa privada y se debate entre los muchos desaciertos culturales que amenaza acabar la revolución que ronda en la mente dislocada de los dirigentes rojitos. Duele manifestar esto pero la obra retro de nuestro gobernante nos hace transitar directo al reino alucinante del pasado, echando por tierra una máxima prescindible del marxismo como lo es la del hecho reaccionario. 

La amistad, la bondad y la alegría mostrada por doña Hilda eran las mejores cartas de presentación que ella poseía. Con una apariencia de madre bondadosa, de persona solidaria, sin prejuicios; sensible en el buen sentido de la palabra, cuando de la injusticia se trataba, como si nunca hubiera perdido el don apacible de la alegría o al menos no se la dejaba robar, como decía el humanista español. El ateneo amparó, hechó raíces, creó movimientos de opinión, fundó su sello editorial, contribuyó a la formación integral de muchos hombres. Por otro lado doña Hilda, Juandemaro, Sol, Óscar, los ateneístas y los vecinos le dieron sentido al oro ineludible de la calidad humana. Soñaron las fidelidades de la libertad de opinar, de discutir y respetar, para hacer realidad la pluralidad y examinar hecho cruciales de la política y la cultura nacional. El ateneo irradia un rayo de luz que guardamos con un tesoro. Porque ha sido una regalo de la familia Querales Álvarez a nuestro transitar por la literatura y el arte.    
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Etiquetado en Ejercicios literarios

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S
Siempre he creido que la expresion coloquial va de la mano con el individuo, cuando estas en la ducha maldices el nombre que tienes, la suerte de tu vida, pero cuando pasas por las calles de la Carora colonial, te remontas al pasado, y te aseguro que surgiran muchas doña Hilda, tu memoria se llenara de pasajes extraordinarios, de personajes llenos de vivencias, casas que te haran remontarte en un tiempo preterito innimaginable, donde lo coloquial es lo cotidiano, pero lo rebuscado nos lleva a sepultarle, nos quedamos con la gente sencilla, llenas de apacibilidad donde la luz nos alumbra el camino, la existencia de lo informal , del desborde de capitulos dejados atras donde lo coloquial nos lleva a conocer a un pueblo llano, sus vidas y sus desaciertos, donde le servimos a ellos de espejo para que se puedan ver por dentro; una vez alguien dijo no le digas como se hace solo hazlo y el te vera y aprendera a seguir tus pasos, con el ejemplo todos aprendemos, lo coloquial le dejamos en el hogar entre paredes, afuera esta un mundo lleno de reglas, normas que nos conducen a expresarnos diferente, la comunicacion nos abre caminos y nos llenamos de experiencias buenas, donde el criterio y el buen juicio van de la mano. Nos llenamos de luz como si un relampago cayera cerca para dejarnos ver los caminos, las intersecciones para que sepamos cual escoger, el cielo se cubre de estrellas y algunas veces cambia sus colores de acuerdo a la atmosfera, asi es el individuo, le deseo suerte.
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