XXII FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO
En Bogotá se sigue desarrollando la XXII Feria Internacional del Libro con charlas, talleres literarios y recitales incluidos. Las mejores editoriales del continente y Europa colocaron varias novedades de gran interés que han causado la compra masiva para ilustrar que la crisis económica no incide en el consumo de libros donde aparecen escritores de distintas nacionalidades, para demostrar que la cultura expande la utilidad comunicacional entre los pueblos y la proyección del lenguaje soluciona aspectos trascendentales.
Ello ocurre tras un lamentable hecho en la que Colombia y Venezuela tienen congeladas las relaciones diplomáticas, donde han vuelto a resquebrajarse la asistencia mutua y la armonía con la polémica sobre la plantación de siete bases militares de los norteamericanos. Son, sin embargo, los lazos entre las editoriales y los escritores en once días continuos en librerías, quioscos, puestos, buhoneros, calles y avenidas de la capital colombiana, los que no recuerdan la sinrazón de la política y la fractura que ocasiona la posición ideológica frente a otro fin que no sea las relaciones de buena voluntad, donde parlamentar no significa una imposición.

Es el presidente Hugo Chávez Frías quien alertó de los planes de los Estados Unidos de Norteamérica para que su presencia armada recupere un espacio estratégico creando una brecha nueva cuyo objetivo final sería apoderarse del pulmón vegetal de las selvas venezolanas, el potencial acuático y el oro negro. La revelación nace de las últimas creaciones bélicas de la gran nación del norte de América, que avalan la invasión armada a naciones de distintas regiones del mundo que han sido sometidas a la barbarie de gobiernos adversos, donde la violencia se mantiene por largos períodos y van más allá de una intervención convencional; al establecer que sí habría motivo de defender la negativa del sometimiento ilegal a países invadidos con tecnología de avanzada en cuanto armamentos sofisticados de primera generación.
La experiencia de la XXII Feria Internacional del Libro actualmente muestra diecisiete sellos editoriales venezolanos de tipo académicos y privados, además de escritores como César Landaeta, Mario Amengual y Francisco Suniaga. La misma está dedicada a México. Esto visualiza que nuestros países con un lenguaje común deberían apelar al diálogo como un arma de comunicación para dar un sentido libre pensante a sus planteamientos, para lograr en mutuo acuerdo un puente que reactive un plan efectivo que permita reconstruir las relaciones diplomáticas como en tiempos de antaño.